La FIA, de la que es miembro el RACE, analiza la aportación de los conductores a las arcas del Estado

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La Comisión Europea está considerando autorizar un cobro adicional para financiar la infraestructura y gestionar el uso de las carreteras. Por lo tanto, la FIA Región I, y los clubes miembros, como el RACE, han querido examinar exactamente cuánto cuestan las redes viarias a los gobiernos de los estados miembros de la UE en comparación con los ingresos que obtienen de los usuarios de las carreteras. Entre sus conclusiones, los automovilistas pagan mucho más de lo que reciben, sobre todo en la mejora de las infraestructuras.

Los automovilistas europeos hacen una contribución significativa a los presupuestos públicos, muy superior a los ingresos necesarios para cubrir los costes de operación, mantenimiento, renovación y mejora de la infraestructura de carreteras de Europa. En 2013 se recaudaron 286.300 millones de euros de impuestos y tasas de circulación en la UE con exclusión de Chipre. Pero, por el lado contrario, en 2013 se invirtió en la UE un total de 178.400 millones de euros en la red viaria, lo que tan solo representa el 0,8 % del PIB nacional. De 1995 a 2013 se ha reducido progresivamente el gasto en infraestructura vial, por lo que la diferencia entre los ingresos procedentes de los conductores y el gasto público en infraestructuras viales aumenta año tras año.

¿Qué pagan los conductores a cada Estado en Europa?

Tras la compra del vehículo, la mayoría de los propietarios europeos paga un impuesto de matriculación cuando su vehículo entra en territorio nacional por primera vez. Los propietarios de automóviles de veinte Estados miembros tienen que pagar este impuesto que, en 2013, ascendió a 8.900 millones de euros más 2.000 millones de euros de IVA. Una vez que los vehículos están en la carretera, pagan un impuesto de propiedad anual. Este impuesto es aplicado por todos los Estados miembros de la UE y a casi todos los métodos de transporte. En toda la UE, los ingresos anuales por impuestos de propiedad se elevaron a 31.400 millones de euros en 2013.

Para utilizar las carreteras, los propietarios de los vehículos también pagan costes de infraestructura, que pueden basarse en el tiempo o en la distancia. Los ingresos por peajes y viñetas ascendieron a 13.500 millones de euros en 2013 (peajes 12.300 millones de euros y viñetas 1.200 millones de euros). Además, todos los Estados miembros aplican impuestos especiales al combustible vendido en su territorio. El nivel mínimo de imposición se establece en una Directiva específica para cada tipo de combustible. Los ingresos van íntegramente a los Estados miembros: en 2013 ascendieron a 124.700 millones €, a los que se sumaron 25.300 millones € de IVA.

Los gobiernos están creando un superávit importante con los ingresos del transporte por carretera. Habida cuenta de los ingresos generados por los impuestos y tasas sobre el transporte por carretera, los conductores europeos merecen una infraestructura de carreteras de alta calidad a la que ya están contribuyendo. En lugar de crear nuevos cobros o incrementar los existentes a los usuarios, los gobiernos deberían considerar los ingresos con los que ya cuentan para financiar la red de carreteras. La UE debe comprometerse a proporcionar una red vial segura que satisfaga suficientemente las necesidades de los viajeros diarios. A la luz de la ya pesada carga de impuestos y tasas sobre los conductores, los gobiernos deben abstenerse de proponer impuestos y tasas de circulación adicionales y hacer un mejor uso de los ingresos que se generan actualmente. Esto ayudará a sustentar un automovilismo asequible y a mantener la libre circulación de personas en toda la UE.

En España, los conductores también pagan más de lo que reciben

Según los datos recogidos en el estudio, durante los últimos 20 años España ha experimentado un auge de la construcción de carreteras; desde 1991, los niveles de inversión han sido significativamente mayores que antes, traduciéndose en un crecimiento de la red de autopistas de casi el 250 % (de 4.496 km en 1993 a 11.676 km en 2013). La tendencia al crecimiento gradual en la inversión en carreteras se detuvo en 2009; debido a la crisis económica, los presupuestos de inversión nacional se redujeron de forma significativa (en 2012 este presupuesto era un 98 % menor que en 2008), pero también se hicieron importantes recortes a los presupuestos locales. Esta reducción puede reflejar en parte un retorno a los esquemas de gastos a largo plazo después de un auge de la construcción de dos décadas.

Además, si vemos los datos en España de ingresos / reinversiones, los turismos cubren con creces sus costes de movilidad, por encima del 150%; y en el caso de las motocicletas pagan tres veces respecto a lo reciben en concepto de inversión en infraestructuras, pudiendo reinvertir estos ingresos en la mejora de las protecciones viales de los sistemas de contención de las carreteras.