¿Cómo proceder ante un accidente de tráfico?

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Simulacro de accidente

SI, CIRCULANDO CON NORMALIDAD POR LA CARRETERA, PRESENCIAMOS UN ACCIDENTE O NOS ENCONTRAMOS CON SUS CONSECUENCIAS, ES IMPORTANTE SABER CÓMO PROCEDER.

revista 90_1Por Juan Carlos Iribarren Vera con la colaboración de: Javier Ladrón de Guevara y Guerrero Doctor en medicina y Cirugía Y Profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense

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Las tres reglas básicas que se han de seguir tanto si presenciamos un accidente como si ya ha sucedido son:

1. Estacionar el vehículo propio sin ocasionar problemas de seguridad para los vehículos que circulan.

2. Avisar a los servicios de emergencia y autoridades marcando el 112.

3. Atender con precaución a los heridos.

 

Prestar ayuda en un accidente es un deber y una obligación; no hacerlo puede acarrear multa y hasta prisión.

Una asistencia y evacuación de los heridos rápida y correcta puede salvar su vida o disminuir las consecuencias lesivas del accidente. Sin embargo, lo más importante es avisar. Salvo situaciones límite, el auxilio y la evacuación de los heridos deben realizarlo los profesionales sanitarios, ya que muchas paraplejias y tetraplejias son consecuencia de una mala manipulación.

Si, al llegar al lugar de un accidente, se encuentran ya trabajando los agentes policiales y los servicios de emergencia no debemos detener el vehículo ni frenarlo, ya que puede ocasionarse un nuevo accidente.

En el caso de que estemos atendiendo a los heridos, si se comprueba que las lesiones son leves, la seguridad en la circulación está restablecida y nadie nos pide que nos quedemos, podemos abandonar el lugar; de cualquier forma, sería conveniente identificarnos y dejar nuestros datos por si se nos requiere posteriormente.

Simulacro de accidente
Simulacro de accidente

 

Socorrer a las víctimas

Socorrer a las víctimas se debe hacer de forma rápida, pero sin precipitación. Cada minuto es fundamental para salvar una vida, pero una mala manipulación de los heridos puede agravar las consecuencias de su lesión. Por ejemplo, la mala atención de los heridos en un accidente de tráfico, puede provocar hasta un 25% de las lesiones medulares, según datos del Centro de Parapléjicos de Toledo.

No se debe mover al herido salvo que se encuentre en parada cardio-respiratoria o exista riesgo de incendio en el vehículo. No es conveniente sacarlo del coche ni transportarlo en un vehículo particular.

Si no queda más remedio que mover al herido por peligro de incendio o de explosión del coche, se deberá hacer con cuidado. Nunca se tirará bruscamente de él; conviene, asimismo, liberar los pies de los pedales y cubrir a la víctima si hemos de romper algún cristal para acceder. Para extraerlo del vehículo, se moverá como si fuese un bloque rígido. La persona con más experiencia o habilidad se situará delante del herido, colocará sus brazos por debajo de las axilas de la víctima, sujetando la cabeza y cuello de la víctima, y los antebrazos a la altura de las muñecas. Se levantará con suavidad tirando de él hacia atrás, y tratando de evitar a la víctima movimientos de cabeza y cuello.

Analizar el estado del accidentado

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Las malas condiciones de visibilidad propician accidentes de tráfico

Hay que analizar cómo se encuentran los accidentados. Conocer su estado físico ayudará a establecer prioridades a la hora de atenderlos. Así, conviene hacerle preguntas sencillas, como su nombre, si recuerda qué ha sucedido, etc., que permitirán valorar si el accidentado está desorientado o contesta de forma coherente.

Fijándonos en el tórax y comprobando si tiene pulso en la arteria carótida (cuello), veremos si respira. Si el herido no respira o lo hace con dificultad, se abrirán sus vías aéreas echando la cabeza hacia atrás para que abra la boca. Si esto no fuese suficiente, se le realizará el “boca a boca”.

Prestar ayuda en un accidente es un deber y una obligación.

Si no respira y no tiene pulso, y conocemos la reanimación cardio-pulmonar, habremos de hacerla inmediatamente.

Si el herido tiene hemorragias y sangra abundantemente, se presionará el foco de sangrado con la mano o pañuelo, manteniendo elevada la parte que sufre la hemorragia. Podría ser que no se cortase ésta. Entonces, y como último recurso, se realizará un torniquete, con la precaución de aflojarlo de vez en cuando para no dejar la extremidad sin riego. Por otra parte, si comprobamos que el herido presenta una piel pálida, puede ser signo de una hemorragia interna. Este tipo de hemorragias se dan ante un fuerte golpe, traumatismo o un estado de “shock”. En esa situación, se recostará al herido boca arriba, con la cabeza ladeada y los pies en alto, cubriéndole con una manta para que no pierda calor.

 

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Las heridas o quemaduras se taparán con gasas y vendas, sin manipularlas ni limpiarlas. Las quemaduras se podrán aclarar con agua abundante y mantenerlas húmedas, pero no aplicar pomadas o cremas.

Si el herido tuviese alguna fractura fácil de identificar por el dolor, deformación y dificultad para realizar movimientos, se intentará inmovilizar el miembro por las dos articulaciones más próximas. Si la fractura es de costillas, deberá permanecer semisentado o recostado sobre el costado lesionado. Sin embargo, si la víctima presenta fractura de columna vertebral, deformidades, parálisis, pérdida de sensibilidad y de reflejos, nunca se doblará, sentará o inclinará a la víctima, ni se le moverá la cabeza o los brazos; si no seguimos éstas pautas, es muy probable que el herido quede parapléjico.

Socorrer a las víctimas se debe hacer de forma rápida,pero sin precipitación.

En el caso de los motoristas accidentados, con posible fractura de cráneo, nunca se les quitará el caso, que sirve, momentáneamente, como inmovilizador.

Si la víctima está consciente, se colocará boca arriba; para proteger la médula. Si, por el contrario, estuviese inconsciente, o vomita, la colocaremos recostada lateralmente, a la vez que estamos atentos a su respiración y pulso. Es mejor hacer esta operación entre dos personas para mantener alineados cabeza, cuello y tronco, evitando así posibles lesiones cervicales.

 

Estas indicaciones pueden salvar una vida y ayudar a que el herido se encuentre en mejores condiciones cuando lleguen los equipos sanitarios. Así, podrán comenzar los cuidados del herido con mayores garantías de éxito en su recuperación ■

Para Saber Más…

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