El coche de segunda mano, una elección sostenible

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Aunque a menudo se suelen realzar las ventajas en materia de sostenibilidad de comprar un coche nuevo, lo cierto es que un automóvil de hasta 20 años puede seguir considerándose viable desde un punto de vista medioambiental. Esto significa que es posible comprar y vender un coche de segunda mano y aun así reducir la huella de carbono. La causa la encontramos en que la mayor parte de las emisiones de CO2 que se asocian a la vida útil de un automóvil provienen del proceso de producción.

Esta es una de las conclusiones que se extraen del estudio “Second Hand Effect. El mercado de segunda mano y su efecto en el medio ambiente”, elaborado recientemente por vibbo, la plataforma antes conocida como segundamano.es. Este informe emplea un riguroso método para calcular el beneficio medioambiental del mercado de segunda mano, considerando que cada objeto usado vendido sustituyera a la fabricación de uno equivalente nuevo.

Según el método desarrollado por el Instituto de Investigación Medioambiental de Suecia (IVL) para vibbo, fabricar un coche nuevo genera tanto CO2 que el hecho de decantarse por uno de segunda mano es más beneficioso para el medio ambiente pese a que el automóvil nuevo tenga un consumo medio más bajo.

Un ahorro de 700.000 toneladas de CO2

El estudio muestra que los usuarios de vibbo ahorraron potencialmente 700.000 toneladas de dióxido de carbono mediante la compraventa de todo tipo de objetos de segunda mano en España en 2015. Se trata de una cifra que equivaldría a eliminar todo el CO2 que genera el tráfico de una ciudad como Madrid durante 2,5 meses.

De toda esa enorme cantidad de dióxido de carbono, la mayor parte de ahorro (575.000 toneladas) provino de los productos de segunda mano relacionados con el sector del automóvil, que precisan un elevado nivel energético para su fabricación.

Las ventajas del vehículo de segunda mano

Cuando nos planteamos la compra de un coche nuevo por su mayor contribución al medio ambiente no solo debemos fijarnos por tanto en los menores niveles de consumo y emisiones durante su funcionamiento, sino también se deben tener muy en cuenta todas las emisiones originadas en los procesos que rodean a su producción. Entre ellos, la extracción de los materiales necesarios para su fabricación, la producción de sus componentes, la gestión de residuos generados durante todo este proceso e incluso su transporte hasta el punto donde se entregará al comprador.

Gracias al mercado de vehículos usados, por tanto, es posible reducir a cero las emisiones que implican la producción de un coche nuevo, pero también estaremos ahorrando la gestión de los residuos que genera un automóvil usado cuando se retira de la circulación al darle una segunda vida.

Además, hay que tener en cuenta que la mayor parte de vehículos de segunda mano con más éxito de venta son posteriores a 2010, momento en que la eficiencia ya jugaba un papel muy importante en la industria de la automoción.

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Conducir de forma más eficiente

Al margen de la antigüedad de un vehículo, la actitud al volante de cada conductor incide directamente en su nivel de consumo y, por consiguiente, en sus emisiones contaminantes. Siguiendo unos hábitos bastante sencillos con nuestro coche de segunda mano será posible realizar una conducción más eficiente y respetuosa con el medio ambiente.

Una de las recomendaciones se basa en emplear siempre la marcha más larga posible e intentar mantener una velocidad constante, pues los fuertes acelerones son un enemigo directo de la conducción eficiente. Por otra parte, es recomendable vaciar el vehículo de objetos o accesorios que no sean necesarios ya que, a mayor peso, mayor gasto de combustible. También aumentará el consumo el hecho de llevar la presión de los neumáticos por debajo del valor recomendado por el fabricante, por lo que hay que revisar a menudo este aspecto para ahorrar combustible.