FORD MUSTANG

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¡VAYA BESTIA PARDA!, ES LO PRIMERO QUE SE ME PASA POR LA CABEZA DESPUÉS DE TENER ENTRE LAS MANOS EL FORD MUSTANG 5.0 V8 DE 418 CV Y TRACCIÓN TRASERA. FAMOSO POR SUS APARICIONES EN PELÍCULAS, SERIES DE TELEVISIÓN Y VIDEOJUEGOS, ¿QUIÉN NO HA SOÑADO ALGUNA VEZ TENERLO ENTRE SUS MANOS? PUES BIEN, DESPUÉS DE 50 AÑOS DE FABRICACIÓN, POR FIN SE VENDE EN EUROPA ESTE ESPECTACULAR MODELO, EN VERSIÓN COUPÉ O DESCAPOTABLE, CON MOTOR V8 5.0 LITROS O ECOBOOST 2.3 LITROS.

Todo en este Ford Mustang llama la atención; una línea clásica de diseño con formas evocadoras pero modernas, rápidamente asociadas a sus antecesores; agresivos faros delanteros y parrilla frontal con el emblema del caballo, el largo y esbelto capó, la musculosa silueta lateral con marcadas líneas y el elocuente emblema que hace referencia a la cilindrada del motor, las luces traseras de triple barra -otro claro guiño a la historia del modelo- o los tubos de escape dobles forman un equilibrado conjunto que combina a la perfección una imagen atlética y robusta, cargada de atractivo, que nos adelanta ya sólo con la vista su alto nivel de prestaciones.

Típico del Mustang, a lo largo de su historia, es la gran longitud del capó delantero, que contrasta con una zona trasera corta, además de su gran anchura y la poca altura de su techo, características que también mantiene en este modelo.

La longitud total del Mustang es de 4,784 m, su anchura 1,916 m y, la altura, 1,381 m –coupé–, siendo la distancia entre ejes 2,720 m. El peso parte desde los 1.653 kg del 2.3 EcoBoost Fastback con transmisión automática, hasta los 1.792 kg del modelo GT 5.0 V8 Convertible.

El modelo descapotable, aun compartiendo imagen con su hermano coupé, ha sido diseñado desde cero para adaptarse a las características de este tipo de carrocerías.
Además de un diseño llamativo con dos carrocerías, podemos escoger entre 10 colores, que le sientan estupendamente, incluidos el Amarillo Sport y el Rojo Race.

Musculoso y agresivo
Musculoso y agresivo

Su espacioso habitáculo coincide con la gran anchura del vehículo. Amplitud interior en la que encontramos unos cómodos asientos delanteros, que aun situados en una posición baja, nos dejan ver el enorme morro del Mustang.

El cuadro de mandos, de muy fácil lectura, está compuesto por dos grandes relojes -cuentarrevoluciones a la derecha y velocímetro, a la izquierda- separados por una pantalla TFT de 4,2” a color que nos ofrece todo tipo de información acerca de la conducción. Todos los mandos principales quedan muy a mano y bien colocados, de forma que los encontraremos allí donde esperamos hallarlos.

Usando los modos de conducción seleccionables, a través del interruptor “tipo avión” que encontramos dentro del grupo situado en la consola central –luces de emergencia, dureza de la dirección y control de tracción-, se ajustarán características como la respuesta del acelerador y los reglajes de transmisión y del control de estabilidad electrónico. Obtenemos así el máximo provecho del Mustang, adaptando el tipo de conducción que queremos a cada momento, devorando kilómetros en una tranquila autopista o dando “rienda suelta” a los caballos en unas tandas de circuito.

Por encima de este grupo de botones, que también incluye la puesta en marcha, encontramos el sistema de climatización y la pantalla táctil de 8” del sistema de infoentretenimiento -situada un poco baja- que podremos manejar también mediante los mandos situados en el volante o mediante comandos de voz, para terminar en la parte superior con las rejillas de aireación.

Conscientes de que no se trata de un coche de lujo, los materiales y ajustes presentan buen aspecto y nos invitan a disfrutar de su interior con cierta sensación de comodidad.
Los asientos traseros -recordemos que se trata de una configuración 2+2-, resultan angostos en relación al tamaño del coche, sobre todos si los ocupan dos adultos y su acceso tampoco es sencillo; por lo tanto, no es el coche adecuado para los que busquen comodidad en estas plazas.

Al igual que las plazas traseras, la capacidad del maletero tampoco es inmensa, pero sí más que suficiente para el equipaje de dos ocupantes: 408 litros en la carrocería coupé y algo más justa -332 litros- con carrocería descapotable.

El Ford Mustang EcoBoost Coupé cuenta entre su equipamiento de serie con la parrilla superior de diseño EcoBoost, paragolpes trasero difusor, retrovisores exteriores eléctricos, retrovisores exteriores plegables eléctricamente y con luces de bordillo representando la imagen del caballo, llantas de aleación de 19”, faros delanteros de Xenon HID, sensor automático de luces, faros antiniebla con luz diurna, volante y palanca de cambios forrados en cuero, asientos en piel, asientos delanteros deportivos, ajuste eléctrico de 6 posiciones en asientos de conductor y pasajero -sólo con asientos deportivos-, iluminación ambiental, retrovisor interior con atenuación automática, cámara de visión trasera, control de velocidad de crucero, apertura y arranque sin llave, elevalunas eléctricos delanteros; Ford SYNC 2 con pantalla táctil de 8” radio CD/MP3 y 9 altavoces; climatizador automático bizona, MyKey; modos de conducción Normal, Sport Plus, Track y Snow/Wet seleccionables; aplicaciones de rendimiento “Track apps”, sensor de presión de neumáticos, asistente de arranque en pendiente, luces traseras LED, dirección asistida electrónicas EPAS con tres tipos de ajuste -Normal, Comfort y Sport- y limpiaparabrisas con sensor de lluvia.

Habitáculo del nuevo Mustang
Habitáculo del nuevo Mustang

Por su parte, el Mustang GT V8 5.0 coupé añade al equipamiento del EcoBoost un chasis de alto rendimiento, paquete de frenos mejorados GT, parrilla superior diseño GT, parrilla inferior deportiva GT, doble salida de escape cromado GT y llantas de aleación de 19” exclusivas GT, entre otros.

Las versiones descapotables añaden, entre otros, al equipamiento citado anteriormente la capota eléctrica de tela negra multicapa y elevalunas eléctricos traseros.

Además, existe un extenso abanico de elementos opcionales con los que equipar a este atractivo deportivo; entre ellos, destacan los asientos deportivos Recaro, una piel de calidad superior con doble pespunte, asientos delanteros climatizados (calefacción y refrigeración), sensores de aparcamiento traseros y asistente de aparcamiento.

En Ford la conectividad de sus vehículos es cosa del sistema SYNC. La unidad probada que nos cedió Ford España, contaba con la versión 2 del sistema de información y entretenimiento SYNC, si bien ya existe una nueva versión más avanzada, SYNC 3, más rápida y fácil de usar.

La nueva interfaz incluye botones más grandes para facilitar el uso, mientras que la pantalla táctil de 8 pulgadas nos permite un manejo igual que en los smartphopnes o tabletas, deslizando y pellizcando la pantalla, para una navegación mucho más rápida e intuitiva.

Con SYNC 3 el usuario tendrá el control sobre el audio, navegación y climatización, también incluye comandos de voz mejorados además de otras funciones como AppLink, Car Play de Apple y Android Auto para mostrar la información de tu smartphone en la pantalla táctil.

Para los que la potencia del motor no sea suficiente y quieran otro tipo de potencia, la encontrarán sin duda con el equipo de sonido Shaker Pro y sus 390 vatios. En él, doce altavoces, incluido un subwoofer de 8 pulgadas instalado en el maletero, se combinan a la perfección para ofrecer un sonido cargado de pureza.

Con la particularidad “bloqueo de línea”, el conductor al pisar el freno del V8 para bloquear las ruedas delanteras, soltarlo y luego pisar el acelerador, consigue que las ruedas traseras giren libremente durante 15 segundos, logrando una salida espectacular.

Con el control de tracción en arranque también el gigantesto v8 5.0 manual mantiene el motor a un valor prefijado entre 3.000 y 4.500 vueltas con el acelerador pisado a fondo, de forma que al soltar el embrague la tracción a las ruedas traseras es máxima, consiguiendo unas extraordinarias arrancadas desde parado.

Otra de las funcionalidades interesantes de este Ford Mustang es que gracias a Track Apps nos muestra información de utilidad y en tiempo real sobre el rendimiento del vehículo -acelerómetro, cronómetro de aceleración, etc.- en la pantalla LCD del cuadro de mandos.

Y si tenemos que prestar el coche, con MyKey no tendremos preocupaciones, ya que permite programar restricciones para la llave usada, por ejemplo, seleccionando el límite máximo de velocidad o creando un recordatorio del uso del cinturón de seguridad.

Los motores del Ford Mustang son dos, un EcoBoost 2.3 de cuatro cilindros alimentado por un turbocompresor o un V8 5.0 atmosférico. ¿Cuál elegimos?

Equilibrio entre eficacia y dinamismo, el motor EcoBoost de 2,3 litros, incorporando inyección directa, distribución variable y turbocompresor de doble entrada y baja inercia, obtiene unos fantásticos 314 CV de potencia y 434 Nm de par, que arrojan una velocidad punta de 233 Km/h y una aceleración de 0-100 Km/h en sólo 5,8 segundos. Sorprende que con esta potencia su consumo de combustible y emisiones se mantenga en unos niveles propios de motores menos enérgicos. Los datos de consumo proporcionados por la marca son de 8.0 litros por cada 100 km recorridos y 179 g/km de CO2.

Por su parte, el poderoso motor V8 atmosférico de 5,0 litros ofrece una potencia de dimensiones extraordinarias; con sus 418 CV y 524 Nm de par es capaz de impresionar al más valiente. La descomunal entrega de potencia a las ruedas traseras sirve para llevarnos a un espléndido 0-100 km/h en tan sólo 4,8 segundos, con una aceleración lateral de 0,97 g. Ni que decir hay que el sonido procedente de este V8 es gloria bendita.

Motor enérgico y contundente que esconde una doble vida, pues como ya hemos dejado entrever: el pura sangre que lleva dentro que, para nuestro día a día, lo podemos convertir en un calmado percherón fácil de llevar, un poco comilón eso sí, pero práctico en uso cotidiano.

Acompañando a estos motores, Ford nos ofrece en el Mustang la posibilidad de escoger entre cambio manual o automático, ambos de 6 velocidades.

El funcionamiento de la transmisión manual Getrag con que contaba nuestra unidad de pruebas era excelente, con recorridos cortos entre marchas, escalonadas de forma equilibrada, suave y precisa.

Por su parte, para los que escojan el cambio automático SelectShift, también de 6 velocidades, podrán disfrutar de los beneficios y bondades ofrecidos por este tipo de transmisión, comodidad, rapidez y eficiencia, que además podremos también manejar a través de las levas situadas detrás del volante.

Con la simple acción de apretar un botón podremos elegir entre cuatro modos de conducción diferentes adaptándolo a nuestros gustos: Normal, Sport Plus, Track y Snow/Wet. Al seleccionar cada uno de ellos, la respuesta del acelerador, los cambios de marcha cuando la transmisión es automática, el calibrado del volante y el control de estabilidad se ajustan en cada modo de conducción.

Tubos de escape dobles
Tubos de escape dobles

La sólida estructura de la carrocería del Mustang capaz de mitigar el balanceo en curvas, junto a una suspensión delantera de doble rótula y una trasera independiente multibrazo, ofrecen un comportamiento óptimo y perfectamente adaptado a las altas exigencias de conducción de este tipo de vehículos, proporcionando asimismo una gran comodidad de marcha.

Es decir, este Mustang y su suspensión completamente independiente posibilitan un esencial control de la dirección y mejoran la estabilidad y el confort; estando preparado tanto para exprimir sus altas prestaciones dinámicas como para disfrutar de sus bondades en un uso diario.

Además de la efectiva suspensión, el Ford Mustang cuenta con el ágil sistema de dirección EPAS y sus tres ajustes (Normal, Comfort y Sport), con capacidad para contrarrestar la desviación que puedan sufrir las ruedas debido a peraltes en la carretera o al viento lateral e incluso neutralizar posibles oscilaciones a altas velocidades.

Especialmente ideado para este tipo de vehículos deportivos de propulsión, el diferencial de deslizamiento controlado se encarga de transferir potencia a la rueda contraria cuando una de ellas pierde tracción, mejorando el agarre y la agilidad en salidas de curva o vías deslizantes y, aunque no es muy amigo de zonas muy reviradas, con el tacto suficiente nos proporcionará muchos momentos buenos al volante.

El potente sistema de frenos de altas prestaciones, creado especialmente para el Mustang, cuenta con pinzas de freno de cuatro pistones y discos ventilados en ambos ejes para la versión EcoBoost. Por su parte, el modelo GT 5.0 V8 cuenta con el paquete rendimiento de frenos Brembo con discos de 15” y pinzas de 6 pistones; eso sí, sólo en los equipados con transmisión manual.

Pero no sólo los frenos de altas prestaciones forman parte de la seguridad del Ford Mustang: la carrocería ha sido diseñada para ser lo más rígida posible, ofreciendo un íntegro control del chasis, absorbiendo energía de manera más eficaz en caso de impacto.

El completo sistema de seguridad del Mustang incorpora airbag del conductor, airbag de acompañante, airbag de cortina -en versiones con techo-, airbag de rodillas del conductor y guantera activa -tecnología que permite convertir la tapa de la guantera en un airbag que ayuda a proteger las piernas del pasajero del asiento delantero-. Igualmente, cuenta con diferentes sistemas de ayuda electrónicos como control electrónico de estabilidad (ESC), distribución electrónica de la fuerza de frenado (EBD), control de tracción (TCS), asistente de arranque en pendiente (HLA) y asistente de frenada de emergencia (EBA).

El Ford Mustang cuenta también entre sus elementos de seguridad con el valioso sistema de emergencia SYNC que, en caso de accidente, puede realizar una llamada directa a los servicios de emergencia y proporcionar información de suma importancia, como las coordenadas GPS, para localizar el punto exacto donde se encuentra el vehículo.

Por todo ello, el Ford Mustang seguro que nos proporcionará grandes emociones a un precio razonable.

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