Fundación MAPFRE propone 23 medidas para acabar con el “estancamiento” en materia de seguridad vial

2019

Destaca que en España el aumento de víctimas mortales en 2014 ha sido del 0,4 por ciento, cifra preocupante, y pone de manifiesto que todavía existen numerosas medidas de gran efectividad aun sin explotar.

La seguridad vial está en crisis. Las medidas que han servido para reducir los accidentes de tráfico en la última década están agotadas y han alcanzado su límite de eficacia, motivo por el que hay que seguir buscando nuevas fórmulas que contribuyan al Objetivo Cero fallecidos, un reto realista a medio plazo.

Así lo cree FUNDACIÓN MAPFRE, que ha presentado hoy “Planes estratégicos europeos de seguridad vial. Propuestas de acción en España”, un informe que hace hincapié en que “la situación actual, con casi 1.700 fallecidos al año, es absolutamente intolerable” y que ofrece un paquete de 23 medidas efectivas para salvar vidas en las carreteras españolas en los próximos años. Dichas propuestas son fruto de una revisión de las medidas más recientes de la Comisión Europea, así como de aquellas incluidas en los planes y estrategias de seguridad vial en otros 12 países europeos.

El trabajo propone acciones enfocadas a mejorar la seguridad de los usuarios, los vehículos y las vías, y en este sentido insiste en la necesidad de impulsar la formación continua a lo largo de toda la vida adulta, investigar la relación entre el envejecimiento y la seguridad vial y prestar más atención a los beneficios de los sistemas de acceso gradual al permiso de conducción.

También se hace referencia a promover la tecnología en el vehículo, con sistemas como el e-call (también en los vehículos ya en circulación) y otros de ayuda a la conducción (detección de peatones y frenado automático); apoyar la renovación del parque, incorporar líneas longitudinales sonoras en las vías e impulsar la realización de auditorías independientes que permitan comprobar las condiciones de seguridad de las carreteras.

Las velocidades y los entornos seguros también forman parte de la agenda del cambio y en esta línea el informe apunta a la necesidad de fomentar zonas con velocidad máxima de 30 km/hora y a que las empresas y los centros escolares apuesten más firmemente por la formación de trabajadores y alumnos.

Jesús Monclús, Director del Área de Prevención y Seguridad Vial de FUNDACIÓN MAPFRE, considera que “llevamos hablando de la visión cero más de una década y creemos que es el momento para redoblar todos los compromisos, esfuerzos e inversiones, explorar numerosas oportunidades de acción y comprometernos con el Objetivo Cero para el año 2050 en carretera y para 2030, en ciudad”.

En el marco de esta presentación se han dado a conocer también las conclusiones de un segundo estudio, “Contribución de la carretera a la mejora de la seguridad vial en España”, elaborado en colaboración con la Asociación Española de la Carretera, con el objetivo de cuantificar el impacto de ciertas medidas relacionadas con la mejora de las vías públicas en la reducción de la siniestralidad.

Dicho trabajo, que entre otros objetivos quiere recalcar el importante papel que desempeña la infraestructura en la seguridad vial, destaca que las vías desdobladas de alta capacidad (autovías y autopistas) han salvado la vida de un total de 18.370 personas en los últimos diez años. “Si todo el tráfico que ha circulado en dicha década por autovías y autopistas se hubiera desarrollado por vías convencionales, habríamos contabilizado esa misma cifra adicional de víctimas mortales en España”, afirma Jesús Monclús. También señala que si las vías convencionales sin desdoblar (aquellas con un único carril para cada sentido de circulación) fueran igual de seguras que las vías desdobladas, todos los años se podrían salvar en España un total de 752 vidas.

Para contribuir a la mejora de las vías, FUNDACIÓN MAPFRE propone fomentar las carreteras 2+1, compuestas por dos carriles en un sentido separados por una mediana, que ya se están utilizando con éxito en países como Suecia, Irlanda o Alemania, y que según los cálculos incluidos en este informe permitirían salvar la vida de 338 personas al año.

Mejorar las intersecciones en las vías, los márgenes, la iluminación de las travesías y eliminar los tramos de concentración de accidentes reportaría, además, una reducción del 21 por ciento de víctimas mortales.

El estudio completo está disponible en: www.fundacionmapfre.org