Los coches autónomos necesitarán aprobar “exámenes de conducir”, según estudio de Fundación MAPFRE y ETSC

3819

La normativa europea de seguridad tendrá que actualizarse próximamente con el objetivo de incluir “pruebas de conducir” en vehículos conectados y autónomos, según propone el último informe realizado por el European Transport Safety Council (ETSC), que ha sido presentado hoy conjuntamente con Fundación MAPFRE.

Dichas entidades consideran que la Unión Europea no está en estos momentos preparada para responder a las múltiples preguntas que están empezando a surgir a raíz de la futura comercialización de este tipo de vehículos y ante la convivencia de los vehículos autónomos con los que continuarán conduciendo personas, con peatones y ciclistas.

En este sentido, el informe advierte que para poder garantizar la seguridad vial, los 28 estados miembros deben revisar todas las normas de circulación para avanzar en la armonización de todo aquello que redunde en la mejora de la seguridad de la circulación, incluidos los futuros vehículos autónomos. De ahí, la necesidad de realizarles “exámenes de conducir” que permitan comprobar si están preparados para circular por la vía de forma segura.

Interior

En el corto plazo, Fundación MAPFRE y el ETSC han hecho un llamamiento a la Unión Europea para exigir un nuevo marco legal que obligue a los vehículos nuevos a incorporar sistemas de seguridad de efectividad demostrada, como el de detección de obstáculos o peatones en la calzada con frenado automático y el control de velocidad inteligente, “claves para salvar muchas vidas”, según apunta Jesús Monclús, Director de Seguridad Vial de Fundación MAPFRE.

También han hecho hincapié en la importancia de que los fabricantes revelen información sobre los accidentes en los que se vean implicados vehículos autónomos, imprescindible para prevenir accidentes, y que los actuales exámenes de conducir se actualicen para comprobar si los conductores están preparados en caso de tener que asumir el control de un vehículo autónomo.

El informe puede descargarse en castellano e inglés.