Editorial: ¡Nos movemos!

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Los nuevos patrones de movilidad exigen concienciación por parte de todos sin excepción. Por ejemplo: los usuarios hemos de considerar otras formas de acceder al trabajo, y al ocio; los fabricantes de vehículos, desarrollo y mejora de su electrificación, para no depender tanto de combustibles fósiles; las empresas tecnológicas, diseño de prestaciones que faciliten el aprovechamiento de los recursos disponibles –según un estudio de After Market Club, los coches están infrautilizados. Su funcionamiento medio es de una hora al día (es decir, el 4%)…–.

Las grandes urbes, y sus problemas medioambientales y de tráfico (polución, congestión), pueden influir en el desarrollo de este nuevo paradigma, desplegando acciones como bicicletas municipales para trayectos cortos, nuevas combinaciones de transporte público, caminos escolares, biciescuelas… El diseño urbanístico tiene que impregnarse de esta revolución. Dotar de estacionamientos disuasorios a la entrada de las grandes ciudades, disponiendo conexiones con el centro de forma fluida y continua; promover vehículos públicos con mayor capacidad, incrementar la red de cercanías, crear supermanzanas –que analizamos en el artículo de Seguridad Vial–, favorecer planes alternativos de movilidad en las empresas… Todo un contingente de medios.

El futuro pasa por un mundo sostenible, también para las pequeñas urbes y entornos rurales. Un mundo en el que viajemos más en transporte público, coche eléctrico, compartido, interconectado y, próximamente, autónomo. CESVIMAP no está al margen de esta nueva ola que va a impregnar nuestro actual modo de vida. Lo hace a través de múltiples estudios relacionados con los modernos sistemas de propulsión, la telemática y la conectividad, y los ADAS, como vectores hacia el coche autónomo. Y contribuye a su difusión; por ello, el último Ciclo de Conferencias de la Cátedra CESVIMAP de la Universidad Católica de Ávila “Nuevos patrones de movilidad” se dedicó a una de las muchas facetas de esta revolución.

Queremos centrar la atención en la necesidad de crear entornos más saludables, seguros y eficientes. Estos exigen innovación, pensar el mundo de una manera diferente, que origine modelos alternativos de negocio, a la vez que desarrollar servicios que procuren la sostenibilidad medioambiental.