Polivalencia y efi100cia

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1992, AÑO OLÍMPICO, DE EXPOSICIONES UNIVERSALES, DE LA ALTA VELOCIDAD –CON CONCEPTOS BASADOS EN LA INNOVACIÓN, DESARROLLO, INVESTIGACIÓN Y TECNOLOGÍA–, PARA TODO CESVIMAP SERÁ RECORDADO COMO EL AÑO EN EL QUE SE CONCLUYERON PROYECTOS QUE SE VENÍAN DESARROLLANDO DESDE TIEMPO ANTES, Y EL DEL NACIMIENTO DE REVISTA CESVIMAP.

25 años y 100 números después, la evolución de CESVIMAP ha ido pareja al propio desarrollo de la sociedad, de igual forma que cada departamento ha progresado siguiendo la estela del desarrollo del automóvil y su tecnología.

En el Área de Desarrollo Pericial hemos ampliado y transformado muchas de nuestras actividades de entonces, modificando no sólo la forma de enfrentarnos a los modernos vehículos, sino también sumándonos a las nuevas tecnologías para aportar al colectivo de peritos, en general, y al de peritos de  MAPFRE, en particular, una amplia visión de esta labor. Englobada en esta visión, hemos incluido también a aquellos que tienen relación directa con la valoración de daños en automóviles y la elaboración de presupuestos en los talleres de reparación, como recepcionistas, asesores de servicio y jefes de taller.

De la peritación manual a la tablet

Si hay algo que da idea de cómo ha cambiado la forma de peritar es la optimización en el uso de las nuevas tecnologías para desarrollar el trabajo y reducir los tiempos medios de gestión de los expedientes.

Lejos quedan los engorrosos formatos en papel, donde el perito anotaba, siempre tras visitar a multitud de talleres, las piezas que había valorado. Lejos está la búsqueda de precios, tiempos y referencias de las piezas sustituidas en enormes “tochos de papel”. La llegada de la informática propició programas específicos de peritación, donde los profesionales introducían sus datos y el cálculo de la peritación se realizaba de forma “más o menos” automática. Perdura en la memoria de los compañeros más veteranos el sonido agudo (y el miedo a una interrupción) de las precarias conexiones de una red informática prácticamente inexistente en los talleres de reparación.

Estuvimos utilizando –como todos– el sistema operativo MS-DOS y los monitores en fósforo verde, ligados a un pequeño librillo de papel, el documento base de Audatex, donde figuraba dibujado el despiece del vehículo. Allí anotábamos las operaciones que más tarde trasladábamos al ordenador mediante códigos numéricos, que acabábamos reteniendo en la memoria.

En el año 2000, el uso generalizado del sistema operativo Windows y la lenta, pero cada vez más evidente, mejora de las conexiones permitió crear un entorno gráfico, que derivó en el uso masivo de los ordenadores para realizar las valoraciones. Primero, se hacía junto a los mencionados documentos base; más tarde, mediante portátiles, para que el perito realizara la valoración en el propio taller. Son muchos los talleres que, con frecuencia, nos recuerdan las peticiones de los peritos para acceder a su conexión telefónica. El objetivo era procesar la valoración. Cuál no sería su sorpresa, cuando, con una pequeña impresora portátil, obtenían la valoración junto a la orden de pago, disminuyendo los tiempos de gestión del expediente de forma notable.

Pero los retos no sólo surgieron en la forma de localización de tiempos, referencias o precios. También tuvimos que superarlos en la identificación de los vehículos. La cantidad de equipamiento y variantes de modelo condicionan, actualmente, el recambio y los métodos de reparación. Es crucial una correcta tipificación del vehículo; se acabó el largo y exhaustivo proceso de localización de equipamiento y accesorios, a través de métodos que recurren, en un primer momento, al número de bastidor y, posteriormente, a la propia matrícula, para evitar errores de identificación.

Los dispositivos móviles, las tabletas o los smartphones hacen olvidar aquellas largas jornadas dedicadas a almacenar y ordenar costosas fotografías reveladas en papel, muchas inservibles, así como las cámaras digitales, pocos años antes compañeras inseparables del perito. 

El perito y el taller, un objetivo común

Toda esta evolución en la peritación de automóviles se manifiesta de igual modo en los talleres de reparación de carrocería y pintura.

El objetivo de todos los técnicos que integrábamos el Área de Peritos era formar y desarrollar aplicaciones para los recepcionistas y asesores de servicio. De esta manera, impartíamos formación específica para este colectivo, con la misión de que las peritaciones realizadas por ellos sirvieran como base para la gestión de la reparación del vehículo en el taller, obteniendo la orden de reparación interna a partir de aquella, los recambios, los tiempos a aplicar, etc. 

La evolución en el tiempo

La palabra “Baremo” va indiscutiblemente ligada a la propia idea de CESVIMAP. Ha evolucionado del mismo modo que lo ha hecho la forma de trabajar de los peritos. De las carpetas azules o amarillas, respectivamente, de los primitivos baremos de carrocería o pintura –aún hoy presentes en las estanterías de algunos talleres–, a las calculadoras que ofrecían automáticamente tiempos y materiales de pintura, llegamos a los actuales baremos incorporados ya en los programas de peritación. Permiten seleccionar la superficie afectada en una pieza para obtener los tiempos de reparación, de pintura y, por supuesto, los materiales de pintura a considerar.

¡Poco podían imaginar aquellos peritos de 1992 este giro en la forma de asignar los tiempos de reparación!

Del perito de autos al perito de “todo”

Todo empezó con el perito de turismos. Sin embargo, la cantidad de vehículos y objetos implicados en un siniestro era cada vez más variado. Camiones, tractores, cosechadoras, motocicletas, bicicletas…, junto a elementos de construcción, guardarraíles, farolas, puertas de garaje e, incluso, especies cinegéticas y árboles frutales debían ser valorados por profesionales formados y capacitados.

Y ahí estábamos nosotros, tanto el Área de Peritos de CESVIMAP, como el resto de departamentos, diseñando acciones formativas para que el profesional pudiera adaptarse a los requerimientos de sus clientes, principalmente aseguradoras. Formación sobre otros daños, otro tipo de vehículos –industriales, agrícolas, motocicletas–, patrimoniales y relaciones humanas –atención al cliente, técnicas de negociación, técnicas de venta– son punta de lanza de nuestro departamento en CESVIMAP. Asimismo, la evolución en la elaboración de informes, la presencia del perito en el juzgado y el desarrollo de la legislación. Todo lo que pueda incluirse en la vida profesional del perito es para nosotros objeto de análisis para proponer soluciones prácticas.

Nuestro mundo actual se mueve tan rápidamente que los profesionales de cualquier sector deben estar en constante evolución. La formación se convierte, por tanto, en herramienta clave para el desarrollo de cualquier trabajo, más aún para el perito de automóviles, cuyas decisiones se ven condicionadas por el desarrollo tecnológico de los fabricantes.

Nos hemos consolidado como garantes de la formación de peritos de MAPFRE y de otras compañías de seguros, recepcionistas, asesores de servicio de concesionarios y talleres independientes… y de quienes quieren serlo, adaptándola a sus necesidades. Las alternativas generadas a la formación presencial superan las barreras espacio-temporales, con calidad y eficiencia. Desde el primer curso on line de peritación de automóviles, allá por 2001, a la formación universitaria actual en colaboración con la Universidad Católica de Ávila, combinamos enseñanza on line con prácticas presenciales para asegurar una perfecta comprensión de los conocimientos.

¿Qué será lo siguiente? Aun no lo sabemos, pero sí que las aseguradoras, los talleres y los propios peritos nos piden estar ahí, instruyendo al profesional de automóviles en todos los aspectos que surjan y requiera cada organización.

De Ávila al mundo

En la segunda mitad de los noventa fue Latinoamérica el destino de los compañeros que debían lanzar y aportar su conocimiento a los profesionales que formarían parte de los centros hermanos de CESVIMAP: Cesvi Argentina, Cesvi Brasil, Cesvi Colombia o Cesvi México. Después sería Cesvi Francia y, últimamente, Cesvi China, cada cual con sus características y particular parque de vehículos. En la actualidad, países como Polonia, Arabia Saudí, Corea del Sur, Angola, Turquía, China o Filipinas demandan nuestros servicios, no sólo en formación, también en auditorías de procesos, gestión del equipo pericial y coaching; nuevas áreas de trabajo donde podemos ofrecer nuestra investigación y conocimiento.

100 números de la revista después, el cambio en la actividad pericial es, como en el resto de la sociedad española y en el mundo en general, evidente. Sin embargo, la evolución en los últimos diez años ha sido brutal. El perito debe estar preparado para adaptar su trabajo a los próximos requerimientos, nuevas formas de prestar el servicio, de interactuar con aseguradoras, talleres, clientes…, nuevas formas de peritación, modernas herramientas, vehículos que se dirigen hacia la conducción autónoma, softwares cada vez más potentes, sistemas de comunicación más rápidos… No sólo la valoración de daños, también la elaboración de informes, las reconstrucciones de accidentes y un largo etcétera se adaptarán e, incluso, se anticiparán a los tiempos.