La
Real Academia de la Lengua Española define el término
perito como: "Competente.
Conocedor. Entendido. Experto [...]. Se aplica específicamente
a la persona que, por su profesión, tiene conocimientos
especiales de cierta cosa e informa en su juicio sobre un punto
al que tales conocimientos tienen aplicación". El
perito, de automóviles, en el caso que nos ocupa, expresará
su opinión sobre determinados hechos mediante la confección
de informes. Un informe es un documento técnico en el
que el profesional ha de emitir su dictamen sobre una cuestión
en concreto, que queda dentro del ámbito de sus competencias.
Los informes pueden ser de diferente índole: propuestas
de seguros, criterios sobre procesos de reparación o
reparaciones defectuosas, rehuse de daños, reconstrucciones
de accidentes de tráfico, peritaciones contradictorias
y tercerías, etc.
Independientemente del tipo de informe, todos
ellos disfrutan de una serie de características comunes.
El
informe partirá de hechos
demostrables, dejando de lado cualquier consideración
subjetiva. Utilizará en sus análisis, por tanto,
criterios objetivos,
que recojan consideraciones
técnicas, basadas en los conocimientos especializados,
teóricos y prácticos que el perito posee sobre
la materia objeto del informe.
El estudio técnico del informe incluirá la descripción
de los daños del vehículo, una comparación
de la correspondencia de daños, la mecánica
y cálculos técnicos de la colisión, el
análisis de las causas y un detallado estudio del lugar
de los hechos, etc.
Si
se parte de hechos demostrables y contrastados, se han empleado
criterios objetivos y el estudio se ha hecho de un modo lógico
y razonado, las conclusiones
a las que se llegarán serán objetivas
e imparciales, de tal forma que cualquier persona que
siga dicho razonamiento llegará a las mismas conclusiones.
Debido
a que el informe será leído por terceras personas,
ha de ser lo más claro
y accesible posible. Incluso, en caso extremo, puede
acabar formando parte de un juicio como prueba pericial, por
lo que el lenguaje empleado en su redacción será
correcto. En la medida de lo posible, el informe será
concreto, conciso, evitando caer en consideraciones que desvíen
de las conclusiones finales.
El informe podrá adjuntar toda aquella documentación
utilizada para su elaboración y que sea de interés
para apoyar el estudio. Es el caso de valoraciones económicas,
partes del accidente, atestado, declaraciones, facturas, croquis,
fotografías y gráficos explicativos, etc.
El informe es, pues, una forma de comunicación
entre el perito y la compañía de seguros, que
es la que habitualmente va a recurrir a sus servicios. Por lo
tanto, hay que darle la importancia debida, puesto que a través
del mismo se ofrece una idea de la forma de actuar y profesionalidad
del perito.

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