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Prevenir antes que curar
Está de moda la Seguridad
Vial, eso es evidente. Desde que
el Gobierno hizo suyos los objetivos auspiciados por la
Unión Europea sobre reducción –casi a la mitad– de las
víctimas por accidentes de tráfico para 2010, las acciones
encaminadas a mejorar este dato se han multiplicado:
incremento del número de agentes de tráfico, ITV
obligatoria para ciclomotores, cinturones de seguridad
obligatorios en autobuses, proyecto de asignatura de
Seguridad Vial para la educación reglada, etc.
Pero no, no me he olvidado de
la medida más
controvertida de todas, el permiso por puntos.
Últimamente, todos hemos dejado de lado la calculadora
y nos hemos puesto a sumar y, sobre todo, a restar de
memoria en el bar y en el trabajo, con los amigos y con la
familia: que si seis puntos menos por exceso de velocidad,
que si tres por hablar por el móvil o quizá dos por
aparcar indebidamente. Parece que, ahora sí, a todos nos
interesa estar más pendientes de lo que rodea al acto de
conducir. Las nuevas medidas nos han llevado a una
mayor toma de conciencia de los riesgos, que, tal y como
nos han mostrado los medios de comunicación, ya ha
surtido efecto en la reducción del porcentaje de accidentes
y víctimas. Una muy buena noticia.
Y los que sigan siendo
irresponsables al volante no
tendrán más remedio que recuperar puntos o el propio
permiso, asistiendo a cursillos en materia de Seguridad
Vial e, incluso, superando una prueba teórica en la
Jefatura de Tráfico.
MAPFRE, principalmente a
través del Instituto de
Seguridad Vial y del Centro de Experimentación y
Seguridad Vial, ha apostado desde siempre por la
prevención de los accidentes de tráfico, realizando diversas
acciones, como campañas de concienciación, eventos
destinados a enseñar a nuestros pequeños, estudios
encaminados a mejorar hábitos de conducción y formación
de distintos colectivos en materia de Seguridad Vial.
Educar para evitar pérdidas
humanas es una loable labor
en la que deben empeñarse tanto instituciones públicas
como privadas. De esta forma, conducir de manera
sensata no será el efecto de unas normas, sino una
saludable práctica de la que todos saldremos beneficiados.
Y todo ello para prevenir antes que curar.
Jorge González Miranda
Director Técnico de CESVIMAP
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