SSANGYONG XLV

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POR POCO MÁS DE 16.000 EUROS Y DERIVADO DEL MODELO TÍVOLI, SSANYONG PLANTEA UN MONOVOLUMEN DE TAMAÑO COMPACTO, CON UN VERSÁTIL Y MAGNÍFICO ESPACIO INTERIOR PARA 5 PERSONAS AL QUE ACOMPAÑA UN MALETERO DE LOS MÁS CAPACES DE SU CLASE.

Con estos ajustados precios y un diseño cargado de personalidad, el SsangYong XLV nace con la responsabilidad de ponerse a la altura en ventas de su hermano Tívoli o, al menos, acercarse.

Salvo el paragolpes delantero, de nuevo diseño y más llamativo, la apariencia del XLV es similar al Tívoli hasta el pilar C. A partir de aquí comienzan las verdaderas diferencias entre los dos modelos; los voluminosos pasos de rueda comparten protagonismo con una aleta trasera más grande, que sirve de envoltorio a un maletero enorme.

Y todo ello en unas contenidas medidas: 4,440 m de longitud, 1,605 m de altura y una anchura de 1,798 m. La distancia total entre ejes es de 2,600 m.

Poco extensa es la gama de colores exteriores, con siete diferentes, pero también es cierto que cubre la mayoría de los gustos más demandados.

IEl acogedor y bien resuelto interior es también similar al del ya nombrado Tívoli, salvo alguna diferencia tan inapreciable que nos costará trabajo dar con ella.

Los materiales empleados -al menos en la unidad cedida D16T 4×2 Aut. Limited- son de tacto suave, muy agradable; no destacan por ser lujosos, pero tampoco por lo contrario. En igual situación se encuentran los ajustes de las piezas; diría que están en equilibrio con lo que esperamos encontrar en este SsangYong, incluso algo por encima.

El cuadro de instrumentos formado por relojes analógicos -cuentarrevoluciones a la izquierda y velocímetro a la derecha-, está dividido en su zona central por una pantalla digital de 3,5” que nos muestra información detallada del ordenador de a bordo.

Todos los elementos necesarios para la conducción están bien colocados, si bien los botones laterales del sistema de climatización se me resistían y tenía que apartar brevemente la vista de la carretera para ver dónde se encontraban exactamente en la consola central.

En esta consola central, y debajo del sistema de climatización, el XLV cedido por SsangYong para la prueba también contaba con un funcional y acogedor sistema de calefacción para los asientos delanteros, dos conexiones USB y una toma de corriente de 12V.

Puesto de conducción
Puesto de conducción

Por encima del sistema de climatización se disponen varios botones que controlan la dureza de la dirección, el ordenador de a bordo, las luces intermitentes de peligro y la luneta térmica trasera.

Preside esta consola central, y entre las rejillas de aireación, una gran pantalla táctil de 8 pulgadas que controla, entre otros, el sistema de infoentretenimiento y la cámara de visión trasera con la que cuenta el SsangYong XLV, facilitando la labor de aparcamiento, si bien es un modelo que tiene una buena visibilidad en todas las direcciones.

El volante recubierto de cuero, con un buen tacto y aspecto general, también goza de un tamaño correcto, algo grueso eso sí; y aunque no tiene regulación de profundidad -sólo altura-, junto a unos asientos cómodos y con múltiples opciones de posición forman un conjunto confortable para el conductor.

Desde los mandos del volante podemos manejar el sistema de sonido y el teléfono, el control automático de velocidad y la calefacción del volante.

Como buen aspirante a vehículo familiar dispone, a lo largo y ancho de su habitáculo, de numerosos espacios portaobjetos.

El espacio de las plazas traseras, una vez más, es ideal para los dos ocupantes de los extremos; si a ello le sumamos la virtud de poder reclinar los respaldos hasta un ángulo de 32,5 grados, aumenta su bienestar. La cosa cambia si añadimos un tercer ocupante; en ese caso será el más perjudicado y se resentirá en desplazamientos largos pues, como en la mayoría de los modelos, la plaza central es la más estrecha e incómoda, por el mullido y la forma del respaldo y el asiento. Aunque el SsangYong XLV se presta a ello por su naturaleza de monovolumen y coche familiar, no hay posibilidad de ampliar a 7 plazas.

Según la marca, el gigantesco maletero del XLV atesora una extraordinaria capacidad de 720 litros, y efectivamente así es si al espacio disponible de carga de 574 litros le sumamos el hueco de 146 litros que esconde una cubierta inferior. También es verdad que si tomamos como referencia la capacidad hasta la bandeja cubre equipaje puede presumir de ser uno de los mejores de su categoría. Con los asientos de la segunda fila plegados -proporción 60/40- el volumen de carga asciende hasta unos estupendos 1.294 litros, con una superficie de carga totalmente plana.

Capacidad de cargar
Capacidad de cargar

El equipamiento, interesante desde el acabado más básico, aumenta su atractivo a medida que nos vamos acercando a la versión tope de gama.

  • LINE. Climatizador manual, sistema de ayuda al aparcamiento, bloqueo de puertas automático, llave plegable con mando a distancia, dirección inteligente flex steer, ordenador de a bordo, volante ajustable en altura, elevalunas eléctrico del conductor de un solo toque, indicador de cambio de marcha, control de velocidad, alarma antirrobo e inmovilizador, 6 altavoces -dos de ellos tweeters-, volante multifunción, bloqueo electrónico de la dirección, iluminación en llave de contacto, limpiaparabrisas trasero intermitente, start & stop, llantas de aleación de 16”, cristales con protección solar, luces diurnas y pilotos traseros tipo LED, faros antiniebla delanteros y sistema audio con mp3, bluetooth, conexión usb y entrada aux.
  • PREMIUM. Incrementa el equipamiento anterior con climatizador automático bizona con función memoria, cámara de visión trasera, asiento del conductor regulable en altura, tapicería en cuero microperforado, spoiler trasero, cristales laterales tintados con protección solar y sistema de audio con pantalla de 8″ y doble conexión usb.
  • LIMITED. Además de los elementos con los que cuenta el acabado Premium, se añade volante calefactable, sensor automático de luces, sensor de lluvia, asientos delanteros calefactables, volante y pomo de palanca de cambios en cuero, llantas de aleación de 18”, techo solar eléctrico, retrovisores exteriores con intermitentes LED y luz de cortesía integrados.
Ópticas frontales
Ópticas frontales

Como equipamiento opcional dispone de un sistema de audio que incluye pantalla de 8”, doble conexión USB, Bluetooth y navegador.

En motores, la decisión va a ser sencilla, y es que la gama XLV se conforma con sólo dos motores: uno gasolina y otro diésel. Ambos adaptados a la normativa Euro 6, con una cilindrada de 1.6 litros y función Start/Stop en las versiones con cambio manual -ISG en SsangYong-, que se encarga de mejorar el consumo.

Hemos probado el motor turbo D16T diésel, a buen seguro el más visto en nuestras carreteras, que con una potencia de 115 CV puede parecer algo insuficiente para mover este monovolumen. Pero no es así, ya que tiene el suficiente empuje para desplazar el vehículo sin ningún tipo de problema desde pocas vueltas, al menos en condiciones normales y sin llevar una carga excesiva, haciendo de este bloque la opción más recomendable.

Por su parte, el motor de gasolina, en este caso atmosférico, otorga al XLV una potencia de 128 CV y un par máximo de 160 Nm, ofreciendo un correcto rendimiento, con pocos ruidos y apenas vibraciones.

SsangYong nos da la oportunidad en este XLV de seleccionar, mediante un botón situado a la izquierda del volante, diferentes modos de conducción con los que podremos ajustar la potencia del motor a las diferentes condiciones que podemos encontrar en la carretera -ECO para buscar la mayor eficiencia en el consumo de combustible; POWER incrementa el par motor para conseguir una conducción más dinámica; WINTER ayuda a prevenir situaciones de peligro en superficies resbaladizas-.

En combinación con Smart Steer -sistema de dirección asistida electrónica con modos de asistencia Normal, Confort y Sport- mejora la seguridad y optimizan el consumo de combustible, además de ayudar en situaciones como maniobras de aparcamiento, tráfico urbano a baja velocidad o medias y altas velocidades.

Una caja de cambios manual de 6 velocidades con agradable de manejo, con indicador de marcha recomendada, es la elegida tanto para el motor de gasolina como para el diésel, aunque también existe la posibilidad de escoger un cambio automático de 6 velocidades del fabricante AISIN, que no dejará indiferente a nadie por su buen funcionamiento, con cambios rápidos y suaves, dotando al XLV de una conducción sosegada y placentera.

Disponible solamente en versiones 4×2, y aunque no está previsto en nuestro mercado una versión con tracción a las 4 ruedas, afrontar trayectos fuera del asfalto no será un sufrimiento, pues cuenta con una distancia al suelo de 167 mm, un ángulo de ataque de 20 grados, un ángulo de salida de 20,8 grados y un ángulo ventral de 17 grados.

Afín al resto del vehículo, la suspensión –con un esquema delante McPherson con muelles helicoidales y eje torsional detrás- busca la máxima estabilidad, control de la dirección y calidad de rodadura, cualidades más habituales en este tipo de vehículos, centrados sobre todo en el bienestar y comodidad de sus ocupantes.

Además del uso de acero de alta resistencia en zonas clave, que protegerá a los ocupantes en caso de colisión, en el apartado de seguridad, desde el modelo más básico, el XLV está equipado con numerosos sistemas de seguridad pasiva y activa, que incluye: doble airbag delantero con desconexión del airbag del pasajero, airbags laterales, airbags de cortina, programa electrónico de estabilidad (ESP), sistema de asistencia a la frenada (BAS), aviso luminoso en frenadas de emergencia (ESS), aviso de cinturón de seguridad no abrochado en las 5 plazas, sistema activo antivuelco (ARP), sistema de control de la presión de los neumáticos (TPMS), ayuda de arranque en cuesta (HSA), distribuidor electrónico de frenada (EBD) y sistema de control de tracción (FTCS). A este equipamiento de serie hay que añadir el airbag de rodilla de conductor en el acabado Limited.

Si buscas espacio interior en un tamaño contenido y al mejor precio, el SsangYong XLV es una buena elección.

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