CESVIMAP investiga el Tesla Model S

32951

CESVIMAP, SIEMPRE CON LAS ÚLTIMAS TECNOLOGÍAS, HA ADQUIRIDO EL TESLA MODEL S 75D PARA SU ANÁLISIS E INVESTIGACIÓN. LOS TRABAJOS, QUE ACABAN DE COMENZAR, SE LLEVARÁN A CABO HASTA FINALES DE AÑO INCLUYENDO PRUEBAS DE CRASH TEST, ANÁLISIS DE CARROCERÍA Y DE SU PARTE ELÉCTRICA.

El Model S está diseñado para la seguridad desde su concepción. Su tren motriz eléctrico es anunciado por la marca como “de rendimiento incomparable, al acelerar de 0 a 100 km/h en 2,7 segundos”. Este modelo Tesla incluye como opción la conducción asistida con piloto automático, para ir con seguridad por carretera, y libre de estrés. Sus faros son adaptables Full-LED, con 14 luces de tres posiciones en curva que mejoran la visibilidad por la noche, especialmente en carreteras sinuosas.

CESVIMAP ha probado el Autopilot, denominación comercial de Tesla, aunque no se trata de un piloto automático en todos los sentidos, sino de un sistema que ayuda al conductor  a evitar accidentes por despiste. Así, nos hemos ido desde Ávila hasta Tordesillas, donde se encuentra el supercargador más cercano a nuestras instalaciones, y aprovechamos el viaje para probar las características de este tipo de carga.

Salimos de Ávila con la batería totalmente cargada para garantizarnos, en caso de no funcionar el Supercargador, poder volver a Ávila sin tener que pasar la noche en Tordesillas. Así probamos el Autopilot tanto en carretera como en autopista.

Lo más característico es que al activar el Autopilot se define una velocidad consigna que será la máxima de la vía por GPS, indicada como “MAX”; es decir, si fijamos la velocidad en carretera nacional nos aparece la indicación “MAX 100”, significa que en condiciones de trazado favorable la velocidad será esa; pero al llegar a las curvas el vehículo reduce automáticamente esa velocidad hasta la que el sistema considera segura. Por lo general, funciona bastante bien –aunque no en todos los casos, pasamos algún giro un poco apurados… –.

Una vez conectado el Autopilot, el sistema mantiene la velocidad, la distancia y el vehículo centrado en el carril durante unos segundos. Es necesario llevar las manos en el volante para que el sistema no emita una advertencia. Si esta advertencia es ignorada en repetidas ocasiones, el sistema se desconectará y no te dejará volver a conectarlo en dicho trayecto. ¡Algo parecido a un castigo por desobediente!

La función “cambio de carril automático” activada permite reconocer cuándo es seguro realizar un adelantamiento al accionar el intermitente. El vehículo cambiará de carril automáticamente y acelerará a la velocidad predefinida. Eso sí, el intermitente hay que quitarlo manualmente. Sin embargo, si lo quitas antes de finalizar la maniobra, el vehículo da un volantazo y vuelve al carril original. Tras hacérnoslo dos veces durante el trayecto nos asustó bastante, además de influir en la seguridad vial,  puede causar un accidente ya que el resto de conductores no entienden esa maniobra.


Respecto al control de carril, nos ha parecido sobresaliente la precisión con la que el sistema realiza la función; si bien, se echa en falta un control de ángulo muerto a distancia media, como ofrece el resto de fabricantes del mercado.

Un punto muy negativo es que el vehículo te permite navegar por internet libremente mientras conduces; algo de alto riesgo, ya que con el Autopilot y navegando por internet en pocos segundos “desconectas” de la carretera.

Existen varias combinaciones de conducción: Manual, con Autopilot y el cambio de carril activado, con Autopilot y sin el control de carril, sin Autopilot pero con control de velocidad y sin  control de carril… Conclusión: al cabo de un rato, al adelantar, ya dudas sobre qué hacer…

Llegamos al Supercargador de la urbanización El Montico, cerca de Tordesillas. Entramos y pudimos elegir libremente la plaza donde queríamos cargarlo porque estaba completamente vacío. Hay 8 puestos de hasta 120 kW cada uno, siempre que se usen alternamente, ya que si estuvieran activos los 8 a la vez la potencia baja a 60 kW. Esto es debido a que existen 4 transformadores para los 8 puestos y explica por qué siempre vemos en las fotos coches cargando alternamente.

El sistema es tan fácil de usar como llegar y enchufar. Tras unos segundos de comunicación entre el vehículo y el Supercargador, y la verificación de que nuestro vehículo tiene acceso ilimitado de por vida –por tanto, la carga es gratis–, comienza el flujo de energía. En la pantalla vemos cómo va subiendo la potencia. En, aproximadamente, 15 minutos la batería está totalmente cargada. Nos llegan varias notificaciones al móvil a través de la app de Tesla con dicha información; además podemos ver en tiempo real el estado de la carga con la aplicación telemática.

La función “convocar” de dicha app nos ha parecido muy útil. Exige tener el vehículo abierto, la llave cerca del coche y también el móvil; es decir, estar junto al coche. Esta función permite mover el vehículo desde fuera, muy útil para aparcamientos en batería con huecos estrechos. Sólo se puede mover hacia delante y hacia atrás a una velocidad de aproximadamente 1 km/h. Pese al lógico miedo con esta función resulta muy cómoda y fácil, ya que ante cualquier obstáculo detectado por los sensores de ultrasonidos, o si levantamos el dedo del botón que aparece en la app, el vehículo se detendrá en seco y pondrá el freno de mano.

Emprendemos el viaje de vuelta a Ávila. El consumo del Tesla ha sido en torno a 18 kWh/100 km a velocidad normal; permite recorrer aproximadamente 350 km con una carga completa. El consumo es de 3 kWh, por encima de lo considerado apropiado, aunque hay que tener en cuenta que viajábamos 4 personas, con el aire acondicionado encendido y el coche, que ya pesa lo suyo, tiene una barbaridad de potencia y tracción integral. Considerando esto, estaría dentro de lo razonable.

Seguiremos con más pruebas y más información que detallaremos en la edición impresa de Revista CESVIMAP.