Ingeniería musical

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EL QUE HASTA ENTONCES HABÍA SIDO UN SER HUMANO TRANQUILO, SILENCIOSO, QUIZÁ ALGO PEREZOSO, SE CONVIRTIÓ EN ALGUIEN EXTRAÑO, MÁS GRANDE, HIPERACTIVO Y MUY RUIDOSO ¡UNA BOMBA A PUNTO DE ESTALLAR!

LA ADAPTACIÓN DE LA NOVELA DE R.L. STEVENSON: EL EXTRAÑO CASO DEL DR. JEKYLL Y MR. HYDE SE PUEDE APLICAR, DIRECTAMENTE Y SIN APENAS CAMBIOS, AL PROCESO QUE TIENE LUGAR EN LA CARROCERÍA DEL VEHÍCULO INDUSTRIAL, QUE DESCRIBIMOS PORMENORIZADAMENTE EN ESTE ARTÍCULO.

Un camión pesado carrozado dispone de un enorme número de particularidades, en este caso un vehículo propiedad de Rodrigo Encinar, ingeniero de CESVIMAP, que nos muestra, tanto su versión camión carrozado cerrado (Dr. Jekyll), como su “explosiva” versión escenario (Mr. Hyde).

 

Reformando al Dr. Jekyll

Existe un trabajo previo de ingeniería para calcular y diseñar adecuadamente todos los elementos del carrozado que, posteriormente, fabricará un carrocero especialista. Se realiza sobre un camión pesado, configuración chasis-cabina, un MAN 18.224 MLC. Sobre él se calcula la resistencia de las vigas del chasis para soportar toda la carrocería, la correcta distribución de los pesos sobre la estructura y las modificaciones electromecánicas que es preciso introducir para dar servicio a todos los sistemas del carrozado.

En un camión con una distancia entre ejes de 6.300 mm se ha montado un escenario para espectáculos musicales que, sin desplegar, confiere al vehículo una longitud de 11310 mm, con una altura de 4.000 mm y una anchura total para circular de 2.550 mm.

Estas enormes dimensiones, unidas a la gran masa que desplaza –tara 16.300 kg–, le da un carácter ciertamente “perezoso” durante su circulación normal por carretera, aun contando con los 220 CV de su motor de 6 cilindros.

Sobre un chasis MAN, de acero de alto límite elástico de sección 265 mm x 70 mm, se ha montado un subchasis, también de acero, de 138 mm x 60 mm, como soporte de todo el carrozado del escenario, unido mediante anclajes rígidos soldados en el subchasis y atornillados en el chasis del camión.

Todo el panelado exterior de la carrocería está fabricado con poliéster reforzado con fibra de vidrio para reducir al máximo la tara del vehículo, uniendo todos los paneles mediante perfiles en L de aluminio, atornillados a la fibra.

Rodrigo Encinar tiene gran experiencia en este tipo de camiones (es el tercer camión-escenario que ha calculado, diseñado y utilizado, tanto en circulación por carretera como en sus actuaciones musicales). Según su experiencia, esta disposición de los laterales y techo, desplegables hidráulicamente, es la habitual en las carrocerías sobre camión.

Partiendo de la configuración de serie que proporciona el fabricante del camión, ha sido preciso incorporar al vehículo una toma de fuerza sobre su caja de cambios. Provee de la presión adecuada al complejo sistema hidráulico de 16 pistones que, gracias a un distribuidor, permite desplegar los enormes paneles del escenario.

Pero para estabilizar el vehículo y evitar flexiones nocivas para toda la estructura, este MAN dispone de dos vigas transversales soldadas inferiormente a su chasis, en ambos extremos de la carrocería. Por medio de un funcionamiento telescópico, permiten estacionar y nivelar adecuadamente el escenario con cuatro hidráulicos más, de accionamiento mecánico directo.

Explosión de Mr. Hyde

Una vez estabilizado correctamente el camión, comienza un minucioso proceso –puede durar entre dos y tres horas a cargo de tres técnicos especialistas–, para desplegar todos los paneles laterales, techo, suelo, visera, alas superiores e inferiores y telones.

Durante este proceso de “apertura” de la carrocería intervienen todos los cilindros hidráulicos comandados por control remoto para posicionar cada elemento, fijándolo después con puntales mecánicos y apoyos, utilizando también ocho telones motorizados y tres cabrestantes eléctricos.

El escenario montado al completo cubica 14 metros de frente, por 9 metros de altura total y 7,5 metros de fondo, un conjunto de enorme apariencia y sólida instalación para espectáculos. Y un lugar en el que se montan grandes eventos musicales dista mucho de ser un escenario sombrío y mudo…, al contrario, supone un estallido de música, luz y colores, que intenta penetrar en el espectador para que se sienta parte de él.

Para posibilitar este “juego musical”, el carrozado dispone de nada menos que 40 metros de manguera de cable de cinco hilos, que, gracias a su distribuidor trifásico de baja tensión, permite inundar de luz tanto el propio escenario como sus alrededores, empleando docenas de focos, robótica y pantallas LED en su interior.

Esta instalación lumínica se conjuga con un equipo de sonido de más de 15.000 RMS, que, en el momento del espectáculo, Rodrigo comanda desde su mesa de mezclas. Permite desarrollar un enorme abanico de posibilidades artísticas que muestran al público el propietario del camión y su equipo de ocho artistas, intérpretes y músicos.

Una vez concluida la fiesta, se procede de forma inversa para recoger todo el escenario y guardar las instalaciones, equipos de sonido e iluminación, y fijaciones estáticas en las entrañas del camión.

Nuestro Dr. Jekyll ya se encuentra preparado de nuevo para desplazarse por carretera a otro lugar de la geografía, donde posibilitará una fugaz representación de música, luz y color.