Los sistemas de asistencia ADAS avanzan entre los conductores españoles

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Los automóviles modernos equipan cada vez más sistemas de asistencia a la conducción ADAS, que incrementan notablemente la seguridad activa y son los primeros pasos hacia una conducción completamente autónoma. En España, prácticamente uno de cada tres automóviles nuevos vendidos en 2017 equipaba frenada automática de emergencia y ayuda al mantenimiento del carril, dos de los sistemas que se han mostrado más eficaces en la reducción de accidentes. Este porcentaje es similar al de países como Francia e Italia, pero inferior al de Bélgica o Alemania que tienen el 54 por ciento (según Bosch y JATO).

La DGT ha estimado que si todos los automóviles equiparan estas ayudas a la conducción, se evitarían o reducirían las consecuencias de un 57% de los accidentes en España.

Además de salvar vidas y reducir el número de heridos, esta disminución de la siniestralidad tendría un fuerte impacto económico. El coste directo de accidentes, según datos de la DGT, fue de 9.600 millones de EUR en 2014, más de un 1% del PIB nacional. Teniendo en cuenta el impacto que en otros países ha tenido la reducción de los accidentes gracias a estos sistemas de seguridad, se podrían ahorrar hasta 4.300 millones de euros al año.

Asimismo, el aumento previsto de la presencia de estos sistemas en el parque automovilístico reducirá de forma significativa las reclamaciones a los seguros por siniestros de automóvil. Y también posibilitará la reducción de las cuotas del seguro a los tomadores cuyos automóviles equipen estos sistemas. En Israel, por ejemplo, la prima del seguro puede bajar hasta un 40% en función de las características de seguridad del vehículo. 

ADAS y parabrisas

Los sistemas ADAS necesitan de “ojos” y sensores que detecten todo lo que sucede alrededor del coche y recojan la información, para luego actuar en consecuencia y ayudar al conductor a tomar decisiones con la mayor seguridad posible. Esos “ojos” y sensores disponen de unas capacidades y limitaciones debido a su tecnología y naturaleza. Solo la combinación de la información aportada por todos ellos -denominada fusión de sensores- por parte del “cerebro” del automóvil, produce un reconocimiento fiable del entorno.

La inmensa mayoría de las cámaras de los sistemas ADAS están montadas en el parabrisas. Cuando se sustituye un parabrisas, hay que desmontar las cámaras del cristal roto y montarlos en el nuevo. Una vez instalados, estos sistemas han de ser recalibrados para asegurar que funcionan con la máxima precisión y proporcionan la información correcta a los sistemas de seguridad.

Carglass se propone para calibrar sistemas ADAS (Sistemas Avanzados de Asistencia a la Conducción) en el 100% del territorio nacional, ya que dispone de la tecnología y la formación necesaria.